Cancer de Esófago

La cirugía de esófago (esofagectomía) consiste en la remoción de la sección afectada por el tumor. Siempre que el caso lo permita, el doctor emplea técnicas de mínima invasión, lo que reduce significativamente el dolor postoperatorio y el tiempo de hospitalización en comparación con la cirugía abierta tradicional.
Nuestro cirujano ha recibido formación de excelencia en centros de referencia mundial en Japón, Francia y Brasil, países líderes en el tratamiento de patologías esofágicas complejas. Este entrenamiento internacional garantiza que cada procedimiento se realice bajo los más altos estándares de seguridad y eficacia oncológica.

Dr. Guillermo Reyes Gamonal

MÉDICO BARIATRA CERTIFICADO

Síntomas Comunes del Cáncer de Esófago

Es fundamental prestar atención a las señales de alerta. Muchos de estos síntomas pueden confundirse con problemas digestivos comunes, por lo que una evaluación especializada es clave para un diagnóstico temprano.

Diagnóstico y Etapificación de Precisión

Endoscopía Digestiva Alta

Procedimiento fundamental para visualizar la lesión directamente y realizar la toma de biopsias para confirmación histológica.

Ecoendoscopía

Tecnología avanzada que permite evaluar la profundidad del tumor en las capas del esófago y el compromiso de ganglios cercanos.

Estudios de Extensión

Tomografías de alta resolución para determinar la etapa exacta del cáncer y planificar una cirugía oncológica segura.

Preguntas frecuentes sobre Cancer de Esófago

Resolvemos tus dudas sobre el tratamiento del Cáncer de Esófago

Depende de la etapa del tumor. En muchos casos, combinamos la cirugía con quimioterapia o radioterapia previa para asegurar los mejores resultados oncológicos.

Gracias a las técnicas de mínima invasión, el dolor es menor y la movilización del paciente es precoz. El equipo médico supervisará tu progresión dietética paso a paso.

Sí. Siempre que el caso lo permita, el Dr. Reyes utiliza cirugía laparoscópica y toracoscópica de mínima invasión. Esto significa incisiones milimétricas, menos dolor postoperatorio y una recuperación mucho más rápida que la cirugía abierta tradicional.

Esta es la mayor preocupación de los pacientes. Tras la cirugía, diseñamos un plan de progresión dietética personalizado. Empezaremos con líquidos y, gradualmente, volverás a una alimentación sólida bajo supervisión médica constante.

Con el abordaje de mínima invasión, la estancia en clínica se reduce significativamente. La mayoría de los pacientes logran caminar al día siguiente de la operación y retomar actividades ligeras en pocas semanas.